Terapeutas Ocupacionales se titularon en base al cannabis medicinal

Gustavo Pávez y Álex Marihuen, ambos de 23 años, egresaron como Terapeutas Ocupacionales de la Universidad Mayor. El 19 de diciembre defendieron su tesis “El significado que le otorgan las madres con hijos con epilepsia refractaria al uso del cannabis medicinal como terapia complementaria no autorizada”.

“Estamos frente a una planta que la siembras tú y que es un producto mucho más noble que todas las promesas de las empresas farmacéuticas”

El camino no fue fácil. Hubo dificultades para que su tesis fuera aceptada, debido a temas éticos de la institución. “El primer problema que enfrentamos fue por la elección del tema. Nos dijeron que no se relacionaba con nuestra disciplina, que no era parte de la carrera y que no nos servía. Entonces tuvimos que hacer una búsqueda de elementos teóricos propios de nuestra disciplina y entonces fue aceptada”, comenta Gustavo.

Otro elemento que sumaba a esta negativa, era la nula existencia de trabajos anteriores que ligaran el cannabis medicinal con la disciplina. Gustavo y Álex son los primeros estudiantes de Terapia Ocupacional, en su casa de estudios, que investigaron sobre el uso medicinal del cannabis y cómo esta planta puede complementar una terapia convencional. “Siempre supimos que era un tema bien rupturista. Anteriormente en la universidad se intentó hacer algo de cannabis, pero finalmente no se llevó nada a cabo”.

Trabajo de los Terapeutas Ocupacionales con Mamá Cultiva

Luego de la aprobación del tema, Gustavo y Álex, comenzaron a trabajar directamente con Fundación Daya. Posteriormente se contactaron con Mamá Cultiva y su fundadora, Paulina Bobadilla. “Con Paulina rescatamos el elemento esencial del tema: las madres. Estas madres que comienzan a cultivar cannabis para cumplir a cabalidad su rol y hacer medicina para sus hijos, otorgándoles una mejor calidad de vida a sus seres”, expresan.

Los jóvenes rescatan la complementariedad que existe entre las madres, además de la visión expansiva que vieron en ellas, expresando que “a pesar del contexto más adverso que existía hace cuatro años por la interpretación que se hacía de la legislación chilena, bastante más tajante que hoy frente al uso de cannabis, se juntaban a hablar de la medicina de sus hijos. La única medicina que ha dado respuesta a la epilepsia refractaria de sus hijos”.

“Nosotros, que nos enfocamos en la epilepsia refractaria, vimos cómo las madres nos respondían “qué no he hecho” para tratar los síntomas de sus hijos. El cannabis es un elemento que frena esa búsqueda y te hace ver que sí hay resultados que no viste con ninguna terapia. Desde lo farmacológico, que culturalmente es a lo primero que se acude, hasta cualquier tipo de terapia natural, quizás más espiritual y que no les sirvió de mucho, pero sí fueron un mayor complemento que la terapia convencional”

Las madres de Mamá Cultiva

Para estos Terapeutas, el autocultivo permite una mayor libertad a las madres para que puedan ejercer su rol, en el sentido de entregarles cuidado a sus hijos. En la práctica, vieron cómo mejoró la calidad de vida tanto de los padres como del entorno en general.

Rompiendo paradigmas de los Terapeutas Ocupacionales

Mientras desarrollaban su tesis, Álex y Gustavo, se percataron que los medicamentos tradicionales eran muy dañinos. Ya sea por su dependencia o los daños hepáticos que producen. “Estamos frente a una planta que la siembras tú y que es un producto mucho más noble que todas las promesas de las empresas farmacéuticas. Existe una posición bastante política frente al uso del Cannabis” expresa Gustavo.

Ambos están satisfechos por haber logrado su titulación con una temática que al comienzo generó impacto y controversia. “Lo culminamos de manera exitosa y satisfactoria. Logramos encajar nuestra disciplina con el cannabis medicinal. Conocimos a las familias en profundidad de muchas mamás. Vimos la lucha incesante de ellas por brindar calidad de vida a sus hijos, a sus familias”.

Concluyeron además que el cannabis tiene que ver con un tema cultural. Ante la pregunta ¿qué es el cannabis? , muchos responderían “es una droga” asociada a los hippies, al estar fuera de este sistema, señala Gustavo, pero no “nos dimos cuenta que es la medicina de muchos niños. Es la culminación de una búsqueda. Además, es una planta que ha estado satanizada durante mucho tiempo. Pero sirve. Es volver a confiar en la medicina ancestral”.

Tras haber defendido su titulación, los jóvenes comentan que existen estudiantes interesados en seguir la misma línea de investigación para desarrollarse como Terapeutas Ocupacionales. Los docentes a pesar de todo, confiesan, les entregaron el máximo apoyo “eso habla bien de nosotros. Tuvimos un buen resultado cualitativo y que los profesores te digan ‘lo están haciendo bien, sigan adelante’ más cuando uno admira su trabajo, es impagable. Ha sido una experiencia muy enriquecedora”

Expectativas

Gracias al vínculo que generaron con Mamá Cultiva y la conexión personal que lograron con la tesis, Álex y Gustavo, ya como Terapeutas Ocupacionales titulados, esperan colaborar con la organización en la coordinación de una residencia terapéutica para los pacientes de cannabis medicinal en Quilicura. “Queremos hacer nuestra labor como terapeutas ocupacionales desde el cannabis medicinal. Nuestro plan a futuro es cooperar en este proyecto y trabajar con Fundación Daya y Mamá Cultiva, para entregar todo lo que está a nuestro alcance”, concluyen.

Fuente: Fundación Daya

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